La lucha contra la deserción escolar implica luchar en contra de la pobreza, la exclusión, la drogadicción o la
delincuencia organizada. De modo que no resulta tarea sencilla.
Es por eso que se recomienda:
Fomentar buenos ambientes educativos: En los que el alumnado posea reales oportunidades de
crecimiento y
aprendizaje:instalaciones dignas, profesores preparados para la enseñanza, un ambiente
libre de bullying.
Ofrecer oportunidades de reinserción:Bribdar planes de estudio en horarios de la tarde o nocturnos
para adultos, planes de fomento educativo, ofertas de becas o ayudas para el estudio, etc.
Promover programas internacionales de ayuda.Existen instituciones y patrocinios internacionales que
combaten la deserción escolar, y a los que se puede acceder si se tiene la información necesaria