La degradación ambiental es el deterioro del medio ambiente reflejado por el agotamiento de recursos naturales como el aire, el agua, el suelo y la cubierta del suelo, el cual conlleva a la destrucción de ecosistemas y la extinción de la vida silvestre. Actualmente, organizaciones internacionales reconocen la degradación ambiental como una de las principales amenazas que afectan el planeta y comprometen la existencia de miles de especies, incluyendo la humana. La actual tendencia hacia al deterioro ambiental obliga a contar con un monitoreo de los recursos naturales para identificar las áreas con condiciones críticas de deterioro.
Por otro lado, Los coronavirus son una familia de virus que causan enfermedades (desde el resfriado común hasta enfermedades respiratorias más graves) y circulan entre humanos y animales. En este caso, se trata del SARS-COV2. Apareció en China en diciembre pasado y provoca una enfermedad llamada COVID-19, que se extendió por el mundo y fue declarada pandemia global por la Organización Mundial de la Salud.
El cambio climático, cuyos impactos son cada vez más importantes, constituye una causa más de las migraciones actuales que interactúa con el resto e incluso las potencia. Uno de los problemas más graves a los que se enfrentan quienes migran por motivos ambientales, especialmente los climáticos, es que su situación no se encuentra, por lo general, recogida en los principales tratados internacionales sobre migraciones y que a nivel interno también son escasamente reconocidos.
La degradación ambiental gana cada vez mayor importancia como causa de las migraciones humanas. Dicha degradación ambiental toma diversas formas: terremotos, tsunamis, ciclones, construcciones de represas hidroeléctricas, accidentes industriales, como Chernóbil, sequías, los impactos del cambio climático, etc.